En los últimos tres años, la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) ha desarrollado una serie de programas, proyectos y acciones estratégicas, para revitalizar el sector agropecuario de Honduras. En los que destaca el Bono Tecnológico Productivo (BTP). En 2022 contó con una inversión de L 700 millones y en 2023 de L 1,000 millones, con esto se logró atender a más de 550,000 productores de granos básicos: maíz, frijol, arroz, sorgo, apoyándoles con semillas mejoradas, fertilizantes, kits fitosanitarios y asistencia técnica. (SAG DICTA, 2023).
A través del Bono Cafetalero, se asignaron L 250 millones para fortalecer la caficultura en 15 de los 18 departamentos de Honduras, entregando fertilizantes (más de 186,000 sacos distribuidos), kits fitosanitarios, herramientas de poda e incluso secadoras solares, con capacitación técnica incluida. Asimismo, el Bono Ganadero, con L 50 millones, ha beneficiado a pequeños y medianos ganaderos con insumos, kits veterinarios, vacunación, capacitación y modelos de fincas integrales. Estas iniciativas también han sido complementadas por políticas inclusivas que abarcan múltiples cadenas productivas, como el proyecto ComRural, respaldado por el Banco Mundial, el cual ha destinado fondos a pequeñas, medianas y grandes organizaciones de productores, fortaleciendo cadenas de cafés especiales, granos básicos, hortalizas, cacao, apicultura, ganadería y más; que ha recibido subvenciones por decenas de millones de lempiras para construir infraestructura (bodegas, laboratorios, plantas de semilla), equipos y generar empleo y fortalecimiento de la competitividad en áreas rurales.

Al mismo tiempo, se han fortalecido las organizaciones productoras mediante asistencia técnica, capacitación y esquemas innovadores como las “cuadrillas prestadoras de servicios”, que han empoderado comunidades cafeteras para renovar fincas y mejorar la gobernanza local. El impacto de estas políticas ha sido significativo: con una inversión acumulada que supera los L 4,400 millones destinados al Bono Tecnológico hasta 2025, la agricultura está impulsando el crecimiento económico general del país, contribuyendo al incremento sustancial de ingresos por exportación, especialmente en el sector cafetalero (La Prensa, 2025). Esta articulación entre insumos, fortalecimiento institucional y financiamiento ha permitido no solo paliar la inseguridad alimentaria, Sino también elevar la productividad, diversificar las cadenas y aumentar las divisas derivadas del café, consolidando el rol de la agricultura como uno de los pilares del desarrollo nacional.
En un horizonte de 10 años Honduras podría transformar de manera significativa su desarrollo rural si mantiene y profundiza las inversiones impulsadas en los últimos años, pues programas como el Bono Tecnológico Productivo, el Bono Cafetalero, la entrega de kits agrícolas, fertilizantes, podadoras y capital semilla, así como el fortalecimiento de las organizaciones productoras a través de iniciativas tanto de la SAG como su proyecto insigne ComRural, no solo han permitido aumentar la productividad y el ingreso de miles de familias, especialmente en la caficultura que genera divisas esenciales para la economía nacional, sino que también han consolidado un camino hacia la seguridad y sostenibilidad alimentaria del pais, la modernización del agro y la estabilidad de los precios en el mercado interno; sin embargo, el verdadero impacto solo se alcanzará si estas acciones se mantienen y se convierten en políticas de Estado sostenidas en el tiempo, garantizando que la agricultura siga siendo un motor de oportunidades, bienestar social y crecimiento económico para todo el país. (FAO, 2018).





