El gobierno de Honduras, a través del Instituto de Conservación Forestal (ICF), informa que los bosques del país continúan bajo estricta vigilancia y control, logrando mantenerlos libres de plagas y reducir significativamente las afectaciones provocadas por el gorgojo descortezador del pino, una de las principales amenazas forestales. El cambio climático ha incidido de manera directa en el comportamiento de este insecto. El aumento de la temperatura y las sequías prolongadas, especialmente asociadas al fenómeno de El Niño, aceleran los ciclos reproductivos del gorgojo, provocando pérdidas masivas de bosque. Históricamente, Honduras ha registrado cuatro epidemias importantes con intervalos de 15, 13 y 11 años, todas vinculadas a condiciones climáticas adversas, siendo la más devastadora la ocurrida entre 2014 y 2017, cuando se perdieron más de 500,000 hectáreas de bosque de pino, con un impacto económico estimado en L 41,000 millones. Para prevenir emergencias sanitarias forestales, el ICF implementó el Sistema de Alerta Temprana para el Gorgojo Descortezador del Pino (SAT), que combina monitoreo satelital, drones y levantamientos técnicos en campo. Entre 2022 y 2025, el SAT permitió monitorear más de 6 millones de hectáreas de bosque a nivel nacional. Asimismo, entre 2018 y 2024, el ICF invirtió más de L 39 millones en contratación de cuadrillas de control y acciones de respuesta para atender los brotes detectados. Los resultados hablan por sí solos: desde 2019, el número de brotes y áreas afectadas ha disminuido significativamente. Solo en 2025 se han registrado 352 incidencias que afectaron 200.18 hectáreas, lo que representa una reducción del 64% en el número de brotes en comparación con años anteriores. Gracias al monitoreo constante y las acciones de control, Honduras mantiene sus bosques bajo vigilancia, protegiendo los bienes y servicios ecosistémicos que estos ecosistemas proporcionan y restaurando las áreas afectadas para evitar pérdidas históricas.
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