La presidenta Xiomara Castro supervisó este lunes los trabajos de construcción del nuevo hospital de Salamá, Olancho y pudo constatar que tiene un avance del 85 por ciento con recursos presupuestados para terminar la última parte.
Este complejo- que tiene un costo superior a los 1,613 millones de lempiras es parte de la apuesta de la mandataria por rescatar la infraestructura de
sanidad pública en el país.
Esta obra social incluye la construcción de otros hospitales modernos ubicados en Roatán (dos), Ocotepeque, Tocoa, Santa Bárbara y Choluteca
que están en ejecución.
Los otros dos hospitales: los de trauma de San Pedro Sula y Tegucigalpa están listos para ser licitados, explicó la primera mujer presidenta del país.

“Que no me vengan a decir que no dejaron dinero, están los recursos dentro del presupuesto que tienen que aprobar para el funcionamiento de este año, para lo que hace falta, para finalizar la construcción y para la compra del resto de equipamiento y el recurso humano”, explicó.
La titular del Ejecutivo en esta gira fue acompañada por el secretario privado Héctor Manuel Zelaya y el ministro de Infraestructura y Transporte
(SIT), Octavio Pineda, entre otros.
La jefa del gobierno enfatizó que los fondos para terminar éste, y el resto de hospitales, así como su equipo y funcionamiento con el personal necesario
“están en el presupuesto de este año”.
De tal forma que “no hay pretextos” para no continuar con la construcción de acuerdo a lo diseñado. El complejo de Salamá atenderá especialmente a los pobladores de los municipios del norte de Olancho que ya no tendrán que venir en busca de salud a Tegucigalpa.
Esta unidad dispondrá de atención de emergencia, consulta externa, hospitalización, servicios quirúrgicos y sala de partos. Dispondrá de médicos especialistas en las ramas de medicina interna, cirugía, traumatología/ortopedia, pediatría, ginecología y anestesiología.
Además, laboratorio y banco de sangre, medicina transfusional, imagenología, farmacia, central de esterilización, lavandería, dietética, trabajo social, morgue, gestión de residuos, almacén de medicamentos, insumos, materiales y víveres.

El hospital generará empleo a 500 personas de las cuales 56 serán médicos especialistas; 43 médicos generales, 40 licenciadas en enfermería, 80
enfermeras auxiliares y el resto personal administrativo.
El equipamiento médico y no médico está contratado al cien por ciento. El 30 por ciento del equipo médico está pagado y se encuentra en aduanas.
El 70 por ciento que resta ya está adjudicado, pedido y se va a cancelar cuando ingrese al país.





