Con resultados sin precedentes en la historia, el Gobierno de la Presidenta Xiomara Castro le ha cumplido al pueblo, impulsando una refundación profunda del subsector eléctrico que se traduce en más de 500 logros y en una inversión superior a los 23 mil millones de lempiras. Así lo dio a conocer el gerente general de la ENEE y ministro de Energía, ingeniero Erick Tejada, durante su Informe a la nación sobre la gestión 2022–2026.
Por primera vez en la historia, se logró una transformación estructural de la ENEE, impulsando una reforma energética respaldada por la Ley Especial de Energía, gracias a esta política, se subsidió a más de 900 mil hogares con energía gratis, se recuperó el control del Centro Nacional de Despacho, se renegociaron contratos con generadores privados, se subsidiaron tarifas eléctricas y se logró una rebaja acumulada del 27.7% en la factura de energía.
También se logró recuperar 14 subcuentas hidrográficas que habían sido entregadas a manos privadas, se redujeron las pérdidas en un 3.23%, se disminuyó la deuda con generadores en un 28.8%.
En el área de generación, se renovaron y repotenciaron las principales centrales hidroeléctricas públicas, se construyó 3 nuevas plantas solares con una capacidad conjunta de 55 MW, se instaló 9 centrales eléctricas que aportan 220 MW, la represa multipropósito El Tablón se encuentra en etapa de licitación; además, se dejan listos los estudios de factibilidad de la represa Morolica III y continúa la construcción del sistema de almacenamiento de energía en Amarateca.
En transmisión, se dejaron 6 líneas terminadas o en ejecución, se ampliaron 10 subestaciones, se construyen 3 nuevas y se ejecutan 8 proyectos de compensación eléctrica que permiten aumentar el voltaje y reducir las interrupciones del servicio.
En distribución se instalaron 20 transformadores en subestaciones, se repotenciaron 29 circuitos y, con la salida de EEH, el Estado recuperó el control total de la distribución. A esto se suman 48 proyectos de blindaje de red y la entrega de 483 proyectos de electrificación rural e iluminación vial.
Todos estos logros constituyen una evidencia de la transformación y refundación del subsector eléctrico. La lucha por una ENEE pública debe continuar para mantenerla como patrimonio de todos y todas.






