La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) continúa consolidando alianzas estratégicas entre productores y las Instituciones Financieras Intermediarias (IFIs), a través del Proyecto Integral de Desarrollo Rural y Productividad SAGProOccidente.
El proyecto tiene como objetivo abrir nuevas oportunidades de financiamiento y fortalecer las cadenas de valor en el occidente del país.
Durante una jornada realizada en Belén Gualcho, el Grupo Productivo ASPAG La Gocia fue vinculado con una institución financiera, lo que permitió acercar información clave sobre fondos disponibles para quienes reciben asistencia técnica del proyecto.

La actividad contó con la coordinación de la Fundación Neumann, que brindó acompañamiento en temas productivos y empresariales, reforzando la visión de sostenibilidad y competitividad que impulsa el programa.
Los participantes realizaron prácticas con la APP Financiera, una herramienta digital que facilita el acceso a información sobre créditos, requisitos y opciones de financiamiento, agilizando los procesos de gestión para las micro, pequeñas y medianas empresas rurales.
Esa innovación tecnológica busca reducir barreras de acceso y promover la inclusión financiera en comunidades tradicionalmente alejadas de los servicios bancarios.

El proyecto SAGProOccidente, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), tiene como meta fortalecer la productividad agrícola y la resiliencia climática en los departamentos de Copán, Lempira, Intibucá, La Paz y Ocotepeque.
En 2026, se han firmado acuerdos con asociaciones intermunicipales para la gestión sostenible de microcuencas, garantizando agua y recursos para miles de familias rurales.

Esas acciones se enmarcan en la Política de Estado del Sector Agroalimentario de Honduras (PESAH 20232043), que busca transformar el agro nacional y reducir la pobreza rural mediante inversión inclusiva y apoyo a Mipymes.
Según las autoridades, con esas iniciativas Belén Gualcho se convierte en un ejemplo de cómo la articulación entre productores, instituciones financieras y cooperación internacional puede generar oportunidades concretas para el desarrollo productivo y empresarial en zonas rurales





